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11 de octubre, 2010

Apuesta a la innovación

ANII espera contar con un presupuesto de 120 millones de dólares para el quinquenio
La Agencia Nacional de Investigación e Innovación, ámbito de ejecución de las políticas públicas en ciencia y tecnología, se prepara para reforzar su labor durante los próximos cinco años. Con un presupuesto que espera llegar a los 24 millones de dólares anuales, la Agencia apuntará a mantener el nivel de becas alcanzado, triplicar los investigadores que integran el SNI y capacitar más recursos humanos en el interior del país.

Durante los primeros tres años de trabajo, ANII consolidó una serie de instrumentos vinculados a la generación de capacidades científicas nacionales y a la promoción de investigaciones a través de distintos fondos y becas de apoyo. Edgardo Rubianes, Presidente del Directorio de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación, señaló que Uruguay se encuentra en un punto más débil en comparación con otros países, debido a que la política de innovación es nueva y que el sector empresarial aún no tiene incorporado una cultura de la innovación en su designación de rubros. Por lo tanto, se presenta como un área a trabajar y desde el Gabinete de Innovación se plantea que para este quinquenio la ANII ponga foco en esta área.

Promover la cultura de la innovación en las empresas

"La investigación y la innovación son dos mundos distintos pero unidos", afirmó Rubianes. Si bien en el primero predomina la academia y en el segundo la actividad empresarial, la ANII debe promover y articular esos dos mundos. Por lo tanto, la tarea de este período será abarcar a la innovación como concepto a desarrollar a nivel de las empresas y articular los actores privados y públicos vinculados a esas empresas que cuenten con capacidades científicas nacionales.

Los ejecutores de las actividades en ciencia y tecnología son los laboratorios universitarios (públicos y privados) e instituciones como LATU, INIA, CUDIM, Instituto Pasteur y el Instituto Clemente Estable, entre otros. En este contexto, ANII es un actor relevante como ámbito operativo que además cumple un papel de asesoramiento y monitoreo de las políticas públicas.

Desde este punto de vista, ANII es un potente agente porque maneja fondos incrementales que se definen por parte del Poder Ejecutivo para apalancar la política de ciencia, tecnología e innovación. Estos fondos incluyen préstamos del BID, del Banco Mundial, de la Unión Europea, además de los recursos presupuestales que destina el Gobierno. En 2007 la Agencia ejecutó un presupuesto de 600.000 dólares; mientras que en 2008 contó con 6 millones de dólares y 18,5 millones en 2009. El Proyecto de Ley de Presupuesto Nacional prevé un promedio de 24 millones de dólares anuales, con lo que se llegaría a un total de 120 millones para el quinquenio.

Fondos para atender sectores prioritarios del Gobierno

Para ejecutar los recursos presupuestales, las actividades de ANII se enfocarán en el mantenimiento del nivel basal que fue alcanzado en el período gubernamental anterior y que implica un régimen de becas potente, un sistema de investigadores, la creación de fondos concursables de investigación aplicada y fondos sectoriales a temáticas jerarquizadas como lo puede ser la energía, salud o cadenas agroindustriales.

Además se quiere reforzar aquellas actividades que promueven el apalancamiento y promoción de la innovación a nivel empresarial en sectores prioritarios definidos por los gabinetes productivo y de innovación. Entre estos sectores se encuentran las cadenas agroindustriales, las TICs, la biotecnología, la energía alternativa, la farmacéutica, recursos naturales y medio ambiente.

En segundo lugar, ANII buscará fortalecer la capacidad de los recursos humanos necesarias para el desarrollo productivo y social, a partir de la alianza con distintas instituciones (UTU, UDELAR, universidades privadas), particularmente del interior del país. Es decir, potenciar las formaciones terciarias no-universitarias en el interior del país, con un criterio de descentralización. Para ello, la Agencia viene desarrollando desde 2008 la creación de 10 nuevas tecnicaturas en el interior dedicadas a las áreas de agroenergética, informática e industria naval, entre otros.

Triplicar el número de investigadores en el mediano plazo

Para este período, ANII aspira aumentar el Sistema Nacional de Investigadores que hoy cuenta con 1.300 inscriptos y que refleja un 1/1000 de la población económicamente activa del país. Es un porcentaje muy bajo, en comparación con otros países cuya economía se basa en el conocimiento, enfatizó el Presidente de ANII.

Asimismo, aclaró que triplicar esa cifra en el mediano plazo implica una meta plausible de obtener. En ese sentido, formar recursos humanos para la investigación debe ser prioridad. A su vez, se busca fortalecer las investigaciones de esos nuevos recursos humanos. Para ello, se espera mantener el nivel básico alcanzado que permita investigar en todas las áreas del conocimiento.

De todos modos, Rubianes resaltó que se debe poner mayor énfasis en el fortalecimiento de la investigación en aquellos sectores prioritarios definidos por el Gabinete de Innovación (agro, energía alternativa, salud). En ese sentido, el foco estará en lograr desarrollar varias decenas de proyectos anuales en el área de la agroindustria, la energía alternativa, en el área de la salud que se encuentra bastante retrasada en lo que refiere a estudios de investigación clínica.

Esta apuesta a la multiplicación del número de investigadores no es sencilla, puesto que un investigador se forma en un lapso de 7 u 8 años y lo que se invierte hoy dará frutos en 8 años. Por lo tanto, si bien se trabajará fuertemente durante el quinquenio para triplicar la integración del SNI, Rubianes aseguró que no será posible concretar la meta para este quinquenio, pero sí avanzar de forma sostenida.

Importante apuesta a través del presupuesto

En 2005 se ejecutó un total de 36 millones de dólares en actividades públicas destinadas a la ciencia y tecnología, mientras que en 2009 esa inversión aumentó a 130 millones de dólares (de los cuales 18,5 millones fueron ejecutados desde ANII). INIA, LATU, CUDIM, UDELAR, Clemente Estable, Instituto Pasteur, Ministerios, entre otros, completan esa inversión.

Rubianes explicó que las actividades de ciencia y tecnología componen un sector que atraviesa todas las estructuras públicas. Hoy esta institucionalidad es más potente al contar con un ámbito estratégico (Gabinete de la Innovación), un ámbito operativo (ANII), un ámbito de consulta (CONICYT), un plan estratégico y un incremento sustancial de los recursos económicos destinados a esta actividad. "Estamos, sustancialmente, mucho mejor de lo que fue el punto de partida en 2005, donde en estos tres terrenos las debilidades eran muy importantes", agregó.