Imprimir 

4 de febrero, 2011

Crónica de un mal amigo

José Mujica acompañó promoción de libro de Tabaré Vázquez sobre experiencias con el cáncer
El presidente José Mujica acompaño la presentación del libro “Crónica de un mal amigo”, la publicación del ex presidente Tabaré Vázquez, donde repasa sus experiencias en el campo de la oncología. En la presentación, a cargo de Mario Delgado Aparaín y de Mauricio Rosencof, se citó la frase de Vázquez al ser consultado por el diferendo de la tabacalera Philips Morris: “no se negocia la soberanía ni la salud de la población”.

Unas 300 personas se acercaron al salón de actos de la Torre de los Profesionales, lugar donde el ex presidente Tabaré Vázquez presentó su libro “Crónica de un mal amigo”, publicado por la editorial Aguilar. La presentación contó con la presencia del presidente de la República, José Mujica, acompañado por su señora, la senadora Lucía Topolansky y el vicepresidente Danilo Astori, además de otras figuras del gobierno, como el ministro de Salud Pública Daniel Olesker.

El libro recoge los relatos de algunos casos médicos que Tabaré Vázquez, médico especializado en oncología desde hace 40 años, observó a lo largo de su dilatada trayectoria. El objetivo de la publicación, según sus palabras, procura que los lectores y la población en general atiendan a la prevención del cáncer y, en caso de padecerla, demostrar que se puede combatir ese mal y curarse de ese mal doloroso.

La presentación del libro se realiza el día en el cual el Instituto Nacional contra el Cáncer informó que se redujo un punto la incidencia del mal entre los uruguayos, un hecho calificado por Tabaré Vázquez como “altamente positivo”.

La vocación de Vázquez se puede observar, entre otras anécdotas contadas por él mismo en la presentación, cuando recordó ante el auditorio que, previo al tratamiento del orden del día en cada Consejo de Ministros, José Mujica solicitaba al ex mandatario que citara los últimos avances de la ciencia contra el cáncer: “se te cambia la cara”, como le recordó Vázquez a Mujica. El actual presidente formó parte del gabinete de Vázquez, como ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca.

La presentación estuvo a cargo de María Inés Obaldía, quien leyó fragmentos de la publicación y presentó a los invitados, Mauricio Rosencof y Mario Delgado Aparaín. Ambos compartieron el honor de leer los primeros borradores y ambos, también, subrayaron la enorme vocación del ex presidente por el tema.

Rosencof recordó el origen del consumo del tabaco, un producto del continente americano cuyo consumo se europeizó y extendió al resto del mundo a lo largo de seis siglos. También trajo a colación la frase de Vázquez ante un grupo de periodistas que le consultó su posición sobre la disputa de la tabacalera Phillip Morris contra el Uruguay, dada la aplicación de medidas contra el tabaquismo, cuando dijo: “no se negocia la soberanía ni la salud de la población”.

Expresó que todos los relatos del libro demuestran que la enfermedad es combatible y curable, además de subrayar que la mejor estrategia es comenzar por la prevención. También recordó las palabras de un escritor, que también conoció los originales y que Rosencof no nombró, quien expresó su satisfacción por una obra hecha con la mano de un hombre político que narra hechos conmovedores.

Uno de los puntos más emotivos de la tarde fue la oratoria de Mario Delgado Aparaín. Recordó sus etapas más duros en la cama de un hospital, aquejado por el cáncer, cuando acompañado por José Carbajal “el sabalero”, le susurró su murga “La Muerte”, ante la mirada  respetuosa de médicos y enfermeros que se agolparon en silencio para acompañar ese momento.

Entusiasmado por los relatos en forma de crónica, un género que rescata historias y que es largamente desarrollado por la literatura latinoamericana, expresó que “yo creo que las pequeñas historias de todos nosotros se conforma la historia nuestra, la de la Nación”.

El aborto y el cáncer

Al final del evento, María Inés Obaldía solicitó a Tabaré Vázquez que rememore uno de los casos más complejos que aparece en el libro, que data de 20 años atrás. Vázquez relató el caso de una mujer que padeció la operación de mastectomía en el Hospital de Clínicas, su lugar de trabajo. La extirpación de una mama y las glándulas axilares metastasiadas obligaban a estudiar la evolución del caso. Se le aplicaría tanto radioterapia como quimioterapia. Vázquez comentó su curiosidad al conocer el caso, pues la señora siempre concurrió sola a las primeras consultas. Ni amigas, ni compañero, ni familiar alguno.

El problema se recrudece cuando los análisis comprueban que la mujer estaba embarazada. Allí, el doctor Vázquez le informa sobre los peligros del embarazo ante un tratamiento tan agresivo. La tercera semana de radioterapia y las próximas sesiones de quimio, que no habían comenzado, hubieran afectado al feto de tal forma que las malformaciones del futuro niño, cuando no la muerte, no hubieran sorprendido a nadie. Vázquez le recomendó abortar, porque en ese momento importaba salvar la vida de la madre, como explicó.

La paciente escuchó y, sin mediar palabra, agradeció la consulta y se retiró. No volvió ni a las sesiones con Vázquez, ni a la radioterapia.

El oncólogo se reencuentra con la paciente en el Hospital de Clínicas después de cinco años. Su interés se despertó y comenzó el diálogo con la ex paciente, pues esa jornada se aprestaba a consultar por una afección gastrointestinal, un problema muy lejano al que la acercó al médico oncólogo. Luego de sortear la timidez, preguntó por el embarazo.

“Bárbaro. Tengo un hijo de cinco años y, ¿sabe una cosa?, es lo único que tengo en el mundo. Porque yo no tenía ningún familiar cuando me estaba tratando. Estaba sola. Quedé embarazada y, si me hubiera hecho el aborto, hoy no tendría un compañero de la vida, como tengo hoy en mi hijo de cinco años”. Y el ex presidente Vázquez concluyó: “hoy, si me preguntan qué pienso sobre el aborto, aparte de lo que ya he hablado, diría que: tengo tantas dudas como certezas”.

   
 
  Ver Fotografía
 
  Escuchar presentación