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16 de abril, 2011

Día de la Adopción: 

Celeridad, garantías y promoción de paternidad para prevenir abandono  
En ocasión del Día Nacional de la Adopción INAU realizó una videoconferencia -con transmisión en Bella Unión y Paysandú- para presentar un abordaje del tema adopciones a la luz de modificaciones en la normativa realizadas en 2009. El presidente de INAU señaló que la adopción no debe ser necesariamente una solución, “la solución tiene que pasar por que las familias se puedan hacer cargo de sus gurises”.  

Las acciones en torno al Día Nacional de la Adopción, que se celebra los 16 de abril de cada año,  dio lugar a la realización de una videoconferencia que contó con la participación de Ricardo Pérez Manrique en representación del Poder Judicial y la consultora del Área de Protección de Derechos de UNICEF-Perú, Eda Aguilar. El trabajo estuvo centrado en el análisis del nuevo marco normativo, con utilización de la tecnología que permite acercar a las personas en diversos puntos del país,  lo que fue en este caso un encuentro entre Bella Unión y Paysandú.

El presidente de INAU, Javier Salsamendi, dijo que esta conferencia permitió construir un cuadro comparativo con América Latina y el resto del mundo. Señaló que nuestro país cuenta con modificaciones a la ley 18.590,  desde el año 2009. Salsamendi explicó que cada vez que hay modificaciones normativas en torno a esta temática, la cantidad efectiva de adopciones disminuye, debido a la dificultad de reacomodar los procesos en el nuevo marco legal.

Esta nueva situación repercutió entonces en las adopciones realizadas en 2010, que llegaron a un total de  29, una cifra menor a la registrada en años anteriores. Sin embargo, en comparación con otros países, esta cifra no muestra un porcentaje bajo, frente a naciones con mayor cantidad de habitantes.

“La adopción, para nosotros, no debe ser necesariamente una solución. La solución tiene que pasar porque las familias se puedan hacer cargo de sus gurises”, subrayó el presidente de INAU. Afirmó que la política de un país tiene que estar armada sobre otras bases y expresó que hay que apuntar, necesariamente, a que las familias se puedan hacer cargo de sus hijos.

De lo contrario, manifestó la conveniencia de  buscar soluciones en las que  una familia ayude a otra a criar a los niños, siendo la adopción la última instancia a la cual acudir.  

Más celeridad, pero con buenas garantías

Salsamendi sostuvo que existen problemas en el sistema, en las resoluciones del Poder Judicial y en el funcionamiento del propio INAU.

Informó que se incorporó un número importante de técnicos para avanzar en el estudio de las familias, tanto para dar una respuesta positiva como negativa, pero certera y más rápida de la que hoy se brinda.

 Señaló que ello  tiene que acompasarse con un funcionamiento igual, en términos de celeridad y garantías del Poder Judicial. Para ello, se trabaja en la redacción de un reglamento que emite la Suprema Corte de Justicia, para adaptar los procesos judiciales y que todos los juzgados funcionen de la misma manera.

“La rapidez no puede ir en contra de un verdadero proceso de selección técnicamente bien realizado, en términos de garantías”, dijo el jerarca. Igualmente se avanzó en esta materia, con un gran aporte del sistema público de salud, donde nacen gran parte de los niños que luego son abandonados o entregados a cualquier persona. Ese se configura, también, como otro tema a atender puesto que de ese hecho al tráfico de niños generalizado hay un solo paso, aseguró.

Asimismo, otra de las grandes preocupaciones es la institucionalización de los niños al ser ingresados a dependencias del INAU donde carecerán de los vínculos afectivos de sus padres y se criarán sin los estímulos esenciales para su desarrollo.  

El objetivo es conseguir una familia para un niño y no un niño para una familia

Por su parte, Ricardo Pérez Manrique, sostuvo que desde el Poder Judicial, la principal preocupación radica en la aplicación de la nueva ley que contiene aspectos que deberían ser modificados, sobre todo para que sea un proceso con plenas garantías y que acelere los tiempos de ejecución del proceso. “Entendemos que a veces en la burocracia y en los pasillos de los juzgados se pierde más tiempo del que sería necesario y hay que pensar en un proceso más ágil, rápido y que pula algunos detalles que hoy no están totalmente aclarados”.

El objetivo es conseguir una familia para un niño y no un niño para una familia. Para ello, se trabaja junto a INAU en la solución de problemas que surjan de la interpretación de la ley 18.590, pero al mismo tiempo no se descartan reformas legislativas y en una mejor comunicación con la sociedad, la cual hoy desconoce los recursos que existen en esta materia.

Lo que se precisan son reglas de juego claras, que sean cumplidas por todos, en una coordinación interinstitucional que incluya a la salud, la educación y el resto de las políticas sociales. En ese sentido, se aspira a crear un consejo nacional de adopción que contemple a todos los sectores claves para el buen desarrollo de los procesos adoptivos.  

UNICEF reconoce posición de Uruguay frente a la adopción

Finalmente, la consultora de UNICEF-Perú, Eda Aguilar, resaltó que la especialización y el trabajo interdisciplinario en esta materia son elementos esenciales a la hora de garantizar los derechos de los niños a vivir en familia.

No hay ningún país en América Latina que no tenga un sistema de adopciones burocrático, engorroso y difícil en cuanto a sus tiempos. “Yo creo que el problema está no en si tarda más o menos tiempo, sino que el en tema ‘adopción’ hay que separar una etapa previa, que es la adoptabilidad”. En ese sentido, si esa etapa de adoptabilidad se trabaja en profundidad, de manera técnica y objetiva, la posibilidad de adopción será más rápida. A su vez, el sistema no debe ser rápido en los tiempos de la familia que adopta, sino debe ser rápido en relación a los tiempos del niño o niña a adoptar para que pueda integrarse a una familia.

Por otra parte, el sistema de adopciones debe contar con la capacidad de trabajar la cultura de la adopción y estudiar la idoneidad de las familias para adoptar, sobre todo en los casos de niños con discapacidades o grupos de hermanos. “Eso es de lo que debemos preocuparnos. El sistema va a caminar más rápido cuando se trabaje una cultura de adopción, amplia, abierta, con cambio de enfoque, no desde la necesidad de la familia, sino desde las necesidades del niño”, sentenció Aguilar.

El tema debe trabajarse no desde el fomento de la adopción, sino previniendo y evitando los abandonos. “La preocupación mayor está, justamente, en por qué hay niños para adopción. Eso no es lo normal, eso es la excepción”. En ese sentido, la experta saludó la posición de nuestro país frente a este tema tomándolo como una situación de excepción.

En ese marco, es importante trabajar en una campaña de prevención del abandono que apliquen una valoración a la paternidad, la filiación para disminuir los casos de abandono y, en aquellos casos en que no se pueda evitar, habrá muchas familias motivadas por aportar en el cumplimiento del derecho de un niño sin hogar.  

   
 
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  Javier Salsamendi
 
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  Eda Aguilar