RESEÑA DE EMERGENCIAS

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Síntesis histórica de emergencias ocurridas en Uruguay
desde de la creación del SNE
(DECRETO 371/95) -Datos al 30/JUN/2005-

Sequía

Inundaciones

Tornados

Derrame de hidrocarburos

Plombemia

Aftosa

Dengue

Ántrax

Incendios

Accidentes importantes

Programa de capacitación y divulgación

Convenios Tecnológicos

A – Sequía.

Durante los últimos meses del año 1999 y los cuatro primeros del año 2000, todo el territorio del país se vio afectado por un déficit hídrico muy importante.

Con este motivo, el Consejo Nacional de Emergencias, convocado por el Presidente de la República, a instancias del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca resolvió con fecha 17 de enero de 2000, entre otras medidas, la creación de un Grupo de Trabajo Operativo (G.T.O.) con la finalidad de coordinar, planificar y ejecutar tareas tendientes a asegurar el suministro de agua para la producción y el consumo animal. Dicho grupo, coordinado por la Dirección Técnica y Operativa Permanente (D.T.O.P.), se integró además con representantes de los Ministerios de Transporte y Obras Públicas

(M.T.O.P.), de Ganadería, Agricultura y Pesca (M.G.A.P.), de Defensa Nacional (M.D.N.) y del Programa Nacional de Riego (PRENADER)

Para encarar la tarea encomendada, se procedió inicialmente a realizar un diagnóstico de la situación en todo el país, partiendo de la base de la información aportada por la Comisión de Sequía del M.G.A.P., de la Dirección Nacional de Meteorología (D.N.M.) y de los propios productores rurales afectados, nucleados y coordinados por las distintas Comunas del interior.

Asimismo, entre febrero y marzo de 2004, la falta de lluvias comenzó a afectar a nuestro país y los pronósticos meteorológicos indicaban, que de persistir, nos enfrentaríamos a un importante déficit hídrico. Lluvias en mediados de abril aventaron esta perspectiva, no obstante, esta ausencia de lluvias igual repercutió en nuestra economía al preverse un menor rendimiento en la agricultura (cultivos de verano, soja) y la ganadería, así como menores posibilidades de generación hidráulica con el consiguiente aumento de costos de la energía eléctrica.

Circunstancias similares estamos padeciendo a la fecha, por un importante défict hídrico en la Región N y NE del territorio entre octubre de 2004 y marzo de 2005. Se procedió nuevamente a conformar el G.T.O., que a la fecha aún no ha recibido los aportes financieros imprescindibles para su actuación.

 

B – Inundaciones.

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El Uruguay se caracteriza por ser un país de suaves pendientes (penillanura), lo que le da a los cursos de agua un régimen de crecidas no violentas y bastante predecibles, en base al volumen de las precipitaciones y a su intensidad en relación con el factor tiempo. Existe abundante experiencia en las distintas localidades que son periódicamente afectadas por las inundaciones, en cuanto al avance de las aguas, en función de las variables ya mencionadas, todo lo cual permite en la mayoría de los casos realizar evacuaciones de personas y de bienes con relativa antelación y evitando de esta manera la pérdida de vidas humanas y una menor afectación en sus propiedades individuales.

Por otra parte, en estos últimos años se ha trabajado activamente en la prevención y en la mitigación, dándose el caso de algunos Departamentos, como Salto, Paysandú y Soriano en los cuales mediante préstamos internacionales lograron construir viviendas en zonas no inundables y disminuyeron sustancialmente este problema para sus habitantes. En otras localidades tales como Artigas, Rivera, Cerro Largo y Durazno se está trabajando activamente en la elaboración de los mapas de riesgo y se está encarando seriamente el reasentamiento de muchas familias que sin el apoyo del Estado, no podrían escapar a su situación de "evacuados potenciales" en forma permanente.

Los mayores registros de personas evacuadas en el Uruguay datan del año 1959, con casi 45.000 desplazados de sus hogares. En esa oportunidad, ante el temor de que colapsara la Represa de Rincón del Bonete, situada en el centro del país sobre el Río Negro, se evacuaron poblaciones enteras. Afortunadamente, hasta el presente no se han dado situaciones de similar magnitud, en cuanto al número de damnificados, no obstante, durante casi nueve meses que abarcaron parte de los años 97 y 98, casi todo el litoral del Río Uruguay permaneció bajo las aguas a causa de las precipitaciones ocasionadas por el fenómeno ENOS (el Niño Oscilación Sur.

En los últimos tres años las inundaciones han sido recurrentes en muchas localidades, destacándose las de junio de 2001 en la Ciudad de Artigas, donde se evacuaron más de 5.000 personas (en una población de 44.608).

El siguiente cuadro demuestra el número total de desplazados de sus hogares por Departamento, entre los años 1997 y el actual 2005, destacándose el bajo índice de pérdida de vidas.

DEPARTAMENTO

EVACUADOS

FALLECIDOS

ARTIGAS

12979

1

CANELONES

2941

3

CERRO LARGO

1227

-

COLONIA

556

-

LAVALLEJA

611

-

DURAZNO

7170

1

FLORES

159

-

FLORIDA

545

-

MALDONADO

1.156

-

MONTEVIDEO

782

2

PAYSANDÚ

3.770

-

RÍO NEGRO

109

-

RIVERA

1.333

-

ROCHA

246

-

SALTO

4.608

-

SAN JOSÉ

447

1

SORIANO

991

-

TACUAREMBÓ

5337

2

TREINTA Y TRES

2.214

-

TOTALES

47.181

10

Los nueve fallecidos no fueron casos en los cuales las víctimas hayan sido arrastradas por las aguas en sus hogares, sino al intentar cruzar cursos de agua crecidos o con fuertes correntadas, cuando las circunstancias no hacían aconsejable tal acción.

 

C – Tornados.

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Según los meteorólogos, Uruguay es un país proclive a tornados violentos, aunque sólo podrían suscitarse los de nivel F2 y F3, en la Escala FUJITA.

Theodoro Fujita, de origen japonés, emigró a Estados Unidos y en la Universidad de Chicago estudió los tornados donde sentó las bases de la escala que lleva su nombre, y que es la siguiente:

F0 64 a 116 Km/h Viento muy fuerte
F1 117 a 180 Km/h Tornado moderado
F2 181 a 250 Km/h Tornado fuerte
F3 251 a 320 Km/h Tornado intenso
F4 321 a 420 Km/h Tornado severo
F5 421 a 510 Km/h Tornado devastador

De acuerdo con esta escala, en Uruguay hubieron cuatro tornados F3, que se produjeron en Cerro Largo en 1913, en Fray Marcos en el año 1970 y 1982 y en Lunarejo (Dpto. de Treinta y Tres) en el año 1974 y dos F2 que ocurrieron en 2001 en Migues (Dpto. de Canelones) y en marzo de 2002 en Joanicó, Cerrillos, Sauce y Tapia (Dpto. de Canelones). Una breve reseña de los últimos tornados nos indican lo siguiente:

1.- Tornado en la ciudad de Migues

El 27 de enero de 2001 entre las hs 1745 y 1800 dos torbellinos con ráfagas de viento de entre 180 y 250 kms. por hora, se desencadenaron sobre la ciudad de Migues y sus alrededores, alcanzando una intensidad F-2 en la Escala "Fujita".

Los vientos ocasionaron 103 voladuras totales de techos, 64 techos parcialmente destrozados, 32 con daños menores y 8 fincas fueron totalmente destruidas, además de la caída de cientos de árboles, columnas de energía eléctrica, numerosos cortes de luz, etc. Fueron afectadas 199 familias (403 mayores y 154 menores)

Reunido el Consejo Nacional de Emergencias el 29 de enero, dispuso el apoyo del MVOTMA, el MTOP, MI, el MTSS, el MSP, la Intendencia Municipal de Canelones y el Ejército Nacional con la finalidad de reacondicionar las viviendas, construir las destruidas, apoyarlos con víveres acordes a las necesidades que se plantearan, aumentar la vigilancia policial en las zonas afectadas y asegurar el apoyo sanitario a la población.

2.-Tornado en la ciudad de Joanicó.

Una breve reseña del tornado que en marzo de 2002 devastó la zona sur del país, nos permite decir que en escasos minutos los fuertes vientos que alcanzaron entre 180 y 250 Kms/hora derribaron 19 torres de 500 Kilovatios de la línea A que conduce la energía desde Palmar a la Capital y 48 de 150 Kilovatios de distintas líneas que vienen de la Represa del Rincón del Bonete y Baygorria, evaluándose estos daños y perjuicios económicos en unos U$S 10 millones.

Asimismo, kilómetros de cultivos afectados y decenas de galpones, viviendas e invernáculos devastadas, son el saldo material que dejó el tornado y que traducido a cifras supera largamente los U$S25 millones. Las zonas más afectadas fueron las localidades de Joanicó, Progreso, Cerrillos, Las Violetas, Las Piedras, La Paz, Migues, Sauce, Pando y Soca, donde los productores no sólo perdieron producciones enteras sino que además vieron afectadas sus viviendas y galpones. En total se debieron reconstruir más de 700 edificaciones afectadas, entre ellas unas 38 escuelas y hubieron más de 5.000 damnificados.

3.- Hasta la fecha, el último tornado que se registró en nuestro país fue el que tuvo su epicentro en Joanicó (MARZO 2002).

Con posterioridad, se han desencadenado varios fenómenos climáticos de menor intensidad (F0 en la Escala Fujita – Vientos muy fuertes) que afectaron distintas zonas: Colonia (FEB. 2003), Florida (FEB. 2003), Paysandú (ABRIL 2003), Salto (NOV2004),Canelones, Florida, Maldonado y Salto (DIC2004), Tacuarembó pero todos ellos con daños más limitados (algunas voladuras de techos, caída de árboles, cortes de luz eléctrica, etc.) que si bien demandaron la atención de los Comités Departamentales de Emergencias, salvo casos puntuales, fueron atendidos por los respectivos Comités Departamentales.

 

D – Derrame de hidrocarburos.

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Si bien Uruguay no es un país productor de petróleo, no está libre de riesgo de contaminación por derrames de hidrocarburos. En su historia más reciente (año 2001) registra dos incidentes de escasa cuantía, pero debió enfrentar un importante accidente marítimo en aguas del Río de la Plata, donde se produjo un derrame de 5.000 metros cúbicos de hidrocarburos (8 de febrero de 1997).

Las características principales de este último evento, así como las tareas de contención y recuperación fueron las siguientes:

El día 8 de febrero de 1997 el buque tanque de bandera panameña "San Jorge" cargado con 58 millones de litros de producto tipo cañadón seco, varó a una distancia de 20 millas marinas de la costa uruguaya, produciéndose el derrame mencionado anteriormente.

Enseguida, a través del Sistema Nacional de Emergencias, se pusieron en operación los mecanismos previstos en el país para este tipo de emergencias cuya responsabilidad compete a la Armada Nacional.

Al mismo tiempo, en forma paralela, comenzaron a activarse de inmediato otras instancias que implican el recurrir a la cooperación internacional frente a siniestros de esta clase.

La existencia previa de instrumentos, jurídicos y prácticos, creados precisamente para actuar en estas emergencias permitió reaccionar con celeridad. El experto canadiense Gary Sergy enviado por el gobierno de Canadá para colaborar con las autoridades nacionales expresó en su informe de fecha 23 de febrero de 1997 a la Embajada de su país que "el trabajo de las autoridades fue admirable, habiéndose adoptado las decisiones y acciones apropiadas en respuesta al derrame, por lo que la situación está bien controlada."

El Director de la Dirección Registral y de Marina Mercante se constituyó a bordo del "San Jorge" desde el momento en que se conoció el accidente hasta que el buque tanque se alejó de la costa uruguaya, supervisando en forma directa todo el operativo. En la sede de la Prefectura Naval de Punta del Este se montó una oficina de centralización de informaciones y coordinación de todos los trabajos en el área de operaciones a cargo de un Oficial Superior, delegado por el Director del Sistema Nacional de Control de Derrame de Contaminantes, responsable jerárquico de las actuaciones.

El caso presentó aristas de singular urgencia por haberse producido frente a una de las principales zonas turísticas del país y en pleno desarrollo de la temporada, así como en las inmediaciones de la reserva de fauna de la Isla de Lobos.

De acuerdo a estimaciones oficiales, fueron recuperados de la costa entre 400 y 500 metros cúbicos de hidrocarburos, es decir aproximadamente un 10 por ciento del total estimado del derrame. El resto fue combatido y controlado en el sitio mismo del accidente y sus alrededores.

Asimismo, durante el desarrollo de las operaciones, el Ministerio de Turismo (integrante del Sistema Nacional de Emergencias) se mantuvo en contacto con todas las autoridades involucradas a efectos de disponer de información constantemente actualizada. Ante distintas versiones surgidas en diferentes medios de comunicación, algunas de ellas erróneas o exageradas, el Ministerio priorizó el suministro a los operadores turísticos y la prensa nacional y extranjera de la información correcta y al día sobre las acciones emprendidas para enfrentar el derrame y los efectos positivos que dichas acciones estaban teniendo sobre el estado de las costas y playas. A su vez, realizó una campaña publicitaria relámpago en la prensa de los países vecinos, destinado a asegurar a los turistas que las zonas del este del país continuaban siendo apropiadas para recibir visitantes.

 

E – Plombemia.

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En el año 2001, se comprobó que pobladores de ciertas zonas de Montevideo, así como también en localidades del interior del país contenían en su sangre altos índices de plomo, lo que naturalmente alarmó a la opinión pública y alertó a las autoridades pertinentes.

Dichas autoridades dieron intervención al Consejo Nacional de Emergencias para su estudio inicial y manejo de la situación.

Si bien, la contaminación por plomo, actualmente no constituye en el Uruguay una situación de emergencias, en ese momento se creó una Comisión Interinstitucional del Plomo que se abocó a la búsqueda y soluciones para las personas afectadas por un problema que era en gran medida nuevo para el país. Se implementaron, entonces, acciones de diagnóstico ambiental y poblacional, así como medidas asistenciales que incluyeron atención médica, alimentaria y acciones sobre el ambiente y las viviendas de las personas afectadas.

 

F – Aftosa.

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Hasta mediados del 2001, Uruguay era considerado por la Organización Internacional de Epizootias (OIE) como "país libre de aftosa sin vacunación". Esta calificación nos reportaba desde el punto de vista comercial la posibilidad de acceder a los mercados cárnicos no aftósicos con los beneficios económicos que ello conlleva.

No obstante, como consecuencia de la existencia de esta epizootia en regiones limítrofes, se detectó en octubre de ese año, un foco de aftosa en las cercanías de la ciudad de Artigas, capital del Departamento del mismo nombre al norte de nuestro país. La rápida y efectiva puesta en vigencia del Plan de Respuesta, permitió aislar dicho focos y establecer una barrera sanitaria que impidió la propagación de la epizootia a los restantes Departamentos. Tales medidas permitieron mantener el status sanitario que poseía Uruguay, excepto para el Departamento de Artigas. En este Departamento se comenzó la inmediata vacunación del ganado informándose de todo lo actuado a la OIE.

Sin embargo, en abril de 2001, se registró un nuevo foco de aftosa, ésta vez en el Departamento de Soriano en el litoral Oeste, la cual se extendió rápidamente al resto del país siendo infructuosos los esfuerzos realizados y pese a la urgente respuesta aplicada para cercar la zona y evitar la propagación de la epizootia. Las consecuencias fueron trascendentes, pues, al perder en la OIE. la calificación que ostentábamos, se cerraron para Uruguay numerosos mercados que obviamente generaron enormes perjuicios económicos y sociales con considerables pérdidas de ingresos por exportaciones, cierre de frigoríficos, desempleo, etc.,

Durante el período Set00-Ago01 el Sistema Nacional de Emergencias desarrolló una intensa actividad en la lucha contra la Aftosa bajo la Dirección Técnica y Operativa del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (M.G.A.P.) y con la participación o apoyo de numerosos organismos públicos y privados. En el interín, en ese período tuvieron lugar 3 Reuniones del Consejo Nacional de Emergencias, presidido por el Señor Presidente de la República (2 en SET00 y otra en ABR01) en las cuales luego de actualizar la información disponible, analizar la situación, se adoptaron, en cada caso, las decisiones orientadoras de las medidas a poner en vigencia a todos los niveles del Estado. A su vez, los Comités Departamentales de Emergencias se reunieron y activaron coordinadamente sus medios con el objeto de evitar el ingreso de la aftosa en sus respectivas jurisdicciones, lo que no se pudo lograr.

Con referencia a esta enfermedad animal, trascendente para la economía del Uruguay, existen detallados planes de contingencia al respecto que permitieron, en su momento, dar una muy rápida y eficaz respuesta, pese a no contenerse la propagación del virus. Por cierto, con la experiencia vivida, se han hecho nuevos ajustes que buscan mejorar los detalles de coordinación y puesta en ejecución de los mismos.-

El Gobierno, a través del Ministerio correspondiente (M.G.A.P.) y con el apoyo de numerosos organismos públicos y privados, una vez introducida la aftosa en el territorio nacional, decidió la vacunación de todo el rodeo vacuno nacional.. Este conjunto de medias permitieron controlar primero y eliminar después la enfermedad, comunicándose el último foco en agosto de 2001. A partir de ese momento, el País emprendió un largo camino para restablecer el status de libre de aftosa con vacunación, que fue alcanzando en el año 2002.

Al día de hoy, en base a la vacunación, Uruguay ha erradicado nuevamente la aftosa, recuperando consecuentemente su situación sanitaria y accediendo nuevamente a casi todos los mercados más exigentes del mundo.

 

G – Dengue.

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El Dengue está considerado como la más seria amenaza con la que conviven los Sistemas de Salud de Latinoamérica. Uruguay es el único país que se encuentra libre de esta enfermedad, aunque cada vez se hace más difícil evitar su ingreso.

Esto se debe a dos factores:

a – La expansión de la distribución geográfica del Aedes Aegypti.

b – A los miles de casos producidos en los países vecinos, transformando a nuestras fronteras en áreas de altísimo riesgo.

En Uruguay, en febrero de 1997, luego de 39 años (la erradicación se logró en 1958 dentro del Plan Continental de Erradicación) se encontraron larvas de este vector en un acúmulo de cubiertas en el puerto de la ciudad de Colonia del Sacramento. Desde que se detectó la reintroducción del vector se está luchando contra el Aedes Aegypti.

Desde ese año se hacen controles en todo el territorio nacional mediante larvitrampas, encuestas de hogares a través de equipos multidisciplinarios integrados por personal de las Fuerzas Armadas, Ministerio del Interior, de Salud Pública y de las Intendencias Municipales, así como la Educación y Difusión del problema con entrega de material ilustrativo.

Las actividades básicas abarcan el 100% de las viviendas de las ciudades positivas (Departamentos donde se han encontrado al menos un domicilio con el vector) y como mínimo el 10% del resto del país en forma semestral formando parte del plan de vigilancia entomológica gracias al cual se han ido detectando nuevos departamentos positivos al vector. Lamentablemente esta estrategia que es la recomendada internacionalmente requiere un número demasiado elevado de Recursos Humanos y su costo se transforma en un obstáculo de magnitud.

La eficacia de los métodos usados quizás pueda medirse por el hecho de que desde el 97 a la fecha hemos convivido con el mosquito transmisor del Dengue pero no se ha diagnosticado la enfermedad (sólo se han detectado casos importados, uno en lo que va del 2004).

El problema en nuestro territorio, se encuentra concentrado en 3 ciudades del litoral: Mercedes, Fray Bentos y Salto que suman en el año 2004 el 98,7% de los domicilios positivos del país.

 

 

N° de viviendas encuestadas en todo el País

N° de viviendas (+)

Ciudades (+)

1997

108.361

316

6

1998

103.580

1112

6

1999

106.595

134

8

2000

149.615

47

10

2001

152.081

1200

9

2002

191.286

1209

12

2003

64.667

854

9

2004*

23.263

396

7

* Datos hasta 01JUN

Se debe tener en cuenta que estas visitas domiciliarias, además de representar la base de las actividades que orienta el Ministerio de Salud Pública, ya que brindan un diagnóstico de situación del país constituyen en la práctica, verdaderas jornadas de eliminación de recipientes, tratamientos focales y perifocales cuando corresponde, así como de concientización de la población que visualiza de alguna manera la toma de acciones concretas.

Sin embargo, el costo de grandes campañas publicitarias, ha sido un severo obstáculo, pues la población en general, no percibe al Dengue como un riesgo real. Por lo tanto, el ciudadano común no se ha consustanciado con la necesidad de mantener un saneamiento básico en su domicilio y ello dificulta sobremanera alcanzar los objetivos previstos.

A todo esto se agrega la reciente detección (fin de 2003) de Aedes Albopictus en las ciudades de Artigas y Rivera que también responde a su expansión continental desde 1996. De todas formas por más que se monitoree su presencia y que se tomen las mismas medidas de eliminación que para Aedes Aegypti no está demostrado que sea vector de enfermedad alguna en América (sí en el sudeste asiático).

La población asimismo, no ha advertido cuán costosa podría resultar una epidemia para el sistema de salud, y por todas las repercusiones que conlleva.

Sin llegar a pensar en casos de Dengue Hemorrágico y de las muertes que este acarrea tenemos que ser concientes de la enorme repercusión económica que trae aparejada una epidemia de Dengue Clásico.

Con fecha 22 de noviembre de 2004, el MSP emitió la Ordenanza Ministerial N° 607 con el cometido de elaborar un Plan de Contingencia de dicho Ministerio ante una eventual aparición del Dengue.


Campaña 2005

Si bien Uruguay erradicó el vector de la enfermedad en el año 1958 , en febrero de 1997 se produjo la reintroducción del mosquito Aedes Aegyti al territorio nacional.

Se han realizado sucesivas campañas para detener el Vector desde el año 1997, existen en la actualidad ocho ciudades con la presencia positiva del referido Vector; verificándose solo en Salto, Fray Bentos y Mercedes un 96% de domicilios con resultados positivos.

Ante esta situación las autoridades del Ministerio de Salud Pública a través de DIGESA, han declarado una emergencia sanitaria para los períodos estivales 2005-2007 , por lo expuesto le formularon al Sistema Nacional de Emergencias tomar a su cargo la articulación y coordinación de los recursos humanos y materiales de las instituciones y organismos nacionales para la concreción en un corto plazo de un “PLAN GENERAL DE ACCIÓN PARA EL CONTROL DE LA PRESENCIA DEL MOSQUITO AEDES AEGYPTY, TENDIENDE A EVITAR LA REINTRODUCCIÓN DE LA ENFERMEDAD DEL DENGUE EN EL TERRITORIO NACIONAL”.

Para arribar al mismo, se realizaron dos reuniones en esta Sede donde se fijaron los objetivos del Plan: Eliminar o reducir a su mínima expresión la infestación predial en el territorio nacional con las siguientes metas: reducir a menos de 1% la infestación en las ciudades más comprometidas, eliminar las localidades con infestación focalizada y priorizar y mantener una vigilancia entomológica estrecha en el período considerado, en todo el territorio nacional;.asImismo, se asignaron las tareas y acciones para lograr el objetivo perseguido.

Con la anuencia a través de sus representantes de las diferentes Secretarías de Estado, Organismos e Instituciones Públicas, se aprueba el Plan y es distribuido para su puesta en ejecución, antes del 15 de setiembre de 2005.

 

H – Ántrax.

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Si bien los atentados terroristas no afectaron nuestro país, la amenaza del uso de ÁNTRAX a través de la correspondencia suscitaron gran preocupación y dieron lugar al dictado de medidas preventivas y de seguridad y a la coordinación de actores involucrados, a través del Sistema Nacional de Emergencias.

A grandes rasgos se puede decir que toda vez que alguien recibiera un sobre sospechoso debía denunciarlos en la Seccional Policial más próxima, a los efectos de su registro y de una eventual participación de la Justicia. Posteriormente, el Ministerio del Interior se encargaría de reunir y transportar todos los sobres sospechosos del país hacia su destino final en la Dirección de Laboratorios Veterinarios "Dr. Miguel C. Rubino", donde se encargarían de su análisis y neutralización si fuera del caso.

Afortunadamente, durante todo el tiempo que duró el alerta de atentados con este elemento, ningún sobre dio positivo.

 

I – Incendios.

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Este tipo de desastre ha tenido bajo nivel de ocurrencia en nuestro país, siendo los incendios forestales los de mayor riesgo potencial, particularmente en épocas estivales, ya que la superficie forestada de Uruguay ha crecido considerablemente en los últimos años.

Como se mencionara al inicio de este trabajo el Parque Nacional de Santa Teresa (Departamento de Rocha) fue escenario en febrero de 1989 de un incendio de enormes proporciones y que pudo ser una tragedia mayor de no ser por el plan de contingencia aplicado por el Ejército (del que depende dicho Parque) el que permitió que varios miles de acampantes en ese verano, pudieran ser evacuados con seguridad.

Otro incendio de grandes dimensiones, con pérdida de vidas humanas –6 fallecidos- se produjo en el año 1993, al arrasar el fuego los tres últimos pisos del edificio central de la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (U.T.E.)

Como se ha expresado, en el período estival se han desencadenado frecuentes incendios forestales, la gran mayoría de ellos ocasionados por la negligencia de los seres humanos, aunque no han sido de grandes proporciones. No obstante, entre fines de marzo y principios de abril de 2004, una prolongada ausencia de lluvias fue la causa principal de que se desencadenaran prácticamente en una semana varios incendios forestales en distintas zonas del país: Río Negro – 1.250 Hás., Lavalleja – 2000 Hás., Maldonado – 60 Hás., Soriano – 400 Hás., Canelones 150 Hás. y Cerro Largo – 30 Hás.; demandando ingentes esfuerzos y gastos extraordinarios para su completa extinción. A comienzos del año 2005 se registraron dos incendios de proporciones en el Departamento de Rocha uno en el Balneario "La Esmeralda" que impactó por tratarse de una zona poblada y turística, afectando 1.800 Hás de campo , monte y 18 viviendas y el otro con similares características en el Balneario " Punta del Diablo" que se extendió al Parque Nacional de Sta. Teresa, arrojando pérdidas en 15 viviendas, 4.984 Hás de las cuales 3.800 eras forestadas, 6.250 mts de cables eléctricos y 3.400 mts de cañería de agua. Si bien no hubieron fallecidos las pérdidas económicas fueron significativas. La colaboración de varios organismos estatales y el apoyo de voluntarios, bajo la responsabilidad y eficiente coordinación operativa de la Dirección Nacional de Bomberos posibilitó una respuesta rápida y eficaz.

 

J – Accidentes importantes.

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Quizás, la memoria colectiva no tenga presente el desenlace de los accidentes con múltiples víctimas que han tenido lugar en nuestro país y que, en su momento, determinaron la intervención de varios organismos estatales y privados para dar respuesta a la situación crítica planteada, así como una importante difusión periodística al respecto.

En todos ellos, siempre hubo una respuesta planificada o no, con la finalidad de mitigar sus efectos.

Cuando cualquier persona los enumera, llegamos a una simple conclusión, no son tan pocos como generalmente pensamos. Basta recordar algunos de ellos en orden cronológico:

  • Accidente de un ómnibus en el puente sobre el Río Santa Lucía en San Ramón (Julio 1954 – 25 muertos)

  • Hundimiento pesquero "Isla de Flores" en el Río de la Plata (Agosto 1954 – 12 muertos)

  • Hundimiento del Vapor "Ciudad de Buenos Aires" en el Río de la Plata (Agosto 1957 – 94 muertos)

  • Hundimiento del vapor "Ciudad de Asunción" en el Río de la Plata (Julio 1963 – 58 muertos)

  • Descarrilamiento del tren en Manga (Agosto 1963 – 33 muertos y 100 heridos)

  • Accidente aéreo en la Base Aérea No. 2 en Durazno (1970 – 17 muertos)

  • Tornado en Fray Bentos – F2 en escala Fujita (Abril 1970 – 7 muertos)

  • Accidente de un helicóptero en la Playa Pocitos de Montevideo (Mayo 1972 – 8 muertos)

  • Hundimiento del buque "Royston Grange" en el Río de la Plata (Noviembre 1972 – 82 muertos)

  • Derrumbe de un edificio en la calle Soriano del Departamento de Montevideo (Octubre 1978 – 19 muertos)

  • Accidente de avión de pasajeros de la Línea Austral en Río Negro (Octubre 1997 – 75 muertos)

  • Accidente de ómnibus en Paso Pache, Departamento de Florida (Noviembre 1999 – 19 muertos)

  • Accidente sobre Puente del Río Arapey Grande (noviembre 2000 – 6 muertos)

  • Hundimiento Barreminas "Valiente" frente a las costas del Departamento de Rocha – Océano Atlántico. (Agosto 2000 – 11 muertos)

  • Explosión de un tanque de 1000 kgs. de gas amoníaco Anhidro en el pesquero Sung Kyong 201 de origen coreano, atracado en el Puerto de Montevideo (Mayo 2004 – 1 muerto, 1 sin saber su paradero y 64 intoxicados)

  • Explosión en buque pesquero de bandera Ucraniana

  • "Simeiz", atracado en el Puerto de Montevideo 22JUN05 – 5 personas fallecidas sin identificación.

Con el correr del tiempo, se ha ido tomando conciencia de la necesidad de coordinar los esfuerzos de los organismos que eventualmente intervienen en una respuesta a una situación de emergencia con la finalidad de lograr una mayor eficiencia en el empleo de los siempre escasos medios disponibles.

Hechos como éstos, sumados a los Desastres Naturales, dieron lugar a la creación del Sistema Nacional de Emergencias.

Ello nos hace apuntar con mayor énfasis a la planificación como un elemento clave de la prevención y una mayor y mejor, coordinación de nuestras acciones que nos posibilite una respuesta rápida y eficaz.

 

Programa de capacitación y divulgación.

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K – Intervención en eventos:

Cursos Talleres 35
Conferencias 20
Seminarios, Reuniones 50
Foros y Congresos 10

Pese a las severas limitaciones a que nos obliga el no contar con presupuesto propio, estamos convencidos que la preparación a todos los niveles, la información y la difusión de los conocimientos adquiridos o las lecciones aprendidas de las múltiples situaciones en que intervenimos son elementos de fundamental importancia para el afianzamiento institucional del Sistema Nacional de Emergencias y por ende para involucrar a la población en materia de prevención, mitigación y atención de desastres, en el marco de las competencias que las disposiciones nacionales determinan y que la doctrina a nivel nacional e internacional consagran.

En forma sucinta el Sistema Nacional de Emergencias ha organizado, coordinado o intervenido en 104 eventos en Uruguay y en el exterior.

L - "Programa Marco para la Gestión Sostenible de los Recursos Hídricos de la Cuenca del Plata, relación con la variabilidad y el cambio climático."

Desde el año 2002, la Dirección Técnica y Operativa Permanente tiene un representante en la Unidad Nacional de Proyecto (UNP) de la República Oriental del Uruguay ante el Comité Intergubernamental Coordinador de los Países de la Cuenca del Plata (CIC) para el desarrollo del Proyecto arriba explicitado. Durante la segunda mitad del año 2003 y la primera mitad del 2004, se efectivizaron las fases A y B del mencionado Programa Marco, estableciéndose inicialmente un diagnóstico de las necesidades de cada país interviniente (Fase A), para luego en la Fase B desarrollar cada componente nacional su visión para el desarrollo sustentable de la Cuenca y su relación con los recursos hídricos. En ambas fases de trabajo, la tarea primordial de esta Dirección Técnica y Operativa Permanente, fue la de buscar los consensos que permitieran a los diferentes actores (Organismos e Instituciones) nacionales concluir en una visión nacional referente a la temática propuesta, que permitiera al País posicionarse con seriedad y firmeza frente a sus pares en el CIC; dándole asimismo una faceta social al estudio donde, lógicamente, primaban criterios esencialmente técnicos.

M – Proyecto "Manos Solidarias"

El Proyecto "Manos Solidarias-Uruguay" que contó con el apoyo de la "Iniciativa Cascos Blancos-Argentina", de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la participación de la ONG "Asociación Cristiana de Jóvenes", tuvo como objetivo el "estimular la participación ciudadana (a través de las organizaciones de voluntarios y Organizaciones no Gubernamentales) en la prevención, alivio y solución de los problemas generados por situaciones de desastres naturales o humanos, apoyando al Sistema Nacional de Emergencias (SNE) y a los Comités Departamentales de Emergencias (CC.DD.EE.) cuando sean convocados". En esta oportunidad, el proyecto procuraba la creación y el funcionamiento de mecanismos de articulación entre el Estado Nacional, por medio del SNE, y las organizaciones de la Sociedad Civil, para prevenir y atender las consecuencias de los desastres derivados de fenómenos naturales, o por la acción del hombre y capacitar a voluntarios en 7 Departamentos (Artigas, Rivera, Río Negro, Soriano, Durazno, Tacuarembó y Treinta y Tres) en tales aspectos. El proyecto se completó exitosamente con una muy satisfactoria interacción y articulación entre los miembros de la Asociación Cristiana de Jóvenes y el representante del Comité de Monitoreo de dicho proyecto, sin las cuales no hubieran podido superarse las dificultades que genera el desarrollo de una tarea social de esta magnitud, particularmente en un país donde no existe ni cultura ni legislación sobre voluntariado. Debe destacarse que los Gobiernos de los 7 Departamentos apoyaron decididamente las actividades desarrolladas en el marco del mismo. No obstante, es necesario señalar que, en nuestra opinión no sólo al Estado le es difícil articularse con las diferentes ONG´s, sino que también a las ONG´s les cuesta mucho articularse con el Estado.El Proyecto, como se ha expresado, culminó exitosamente, creándose una red de voluntarios en los 7 Departamentos mencionados y las bases de datos correspondientes, que proporcionan la posibilidad de una colaboración organizada en apoyo al Estado por parte de la sociedad civil en la prevención, mitigación y alivio de los problemas sociales que generan fenómenos como inundaciones e incendios, así como realizar una difusión masiva de su operatividad. Por consiguiente, una adecuada interrelación Estado-Sociedad Civil, puede entonces, como se logró en el proyecto, transformarse en un valioso instrumento para una fluida y eficaz coordinación en beneficio de la sociedad en su conjunto. Tal el éxito del proyecto, que se está gestionando un nuevo Proyecto "Manos Solidarias 2005" que busca consolidar y reforzar la experiencia anterior.

 

N – Fortalecimiento Interinstitucional del Sistema Nacional de Emergencias.

Con la finalidad de apoyar a la consolidación del Sistema Nacional de Emergencias (SNE) desde el mes de junio de 2003, basados en una planificación orientada a estos fines se han desarrollado 4 Seminarios-Taller de Fortalecimiento (3 de ellos en el interior de la República), así como numerosas reuniones de coordinación financiados por el Programa de Asistencia Humanitaria (HAP) del Gobierno de Estados Unidos. Estos Talleres proporcionan una visión global del SNE y de manera participativa recolectan prioridades y propuestas de trabajo en común de las instituciones que forman el SNE a nivel nacional y de los Comités Departamentales de Emergencia (CDE).

Con la asistencia técnica del Programa HAP y la coordinación y orientación global realizada por la Dirección Técnica y Operativa Permanente (DTOP) del SNE, se ha analizado toda la información recolectada en los Talleres de Fortalecimiento Interinstitucional, identificándose áreas de atención prioritaria tanto a nivel nacional como departamental, así como propuestas de trabajo coordinadas consideradas como viables de ejecución, que pueden tornarse en valiosos instrumentos de apoyo tanto a nivel nacional como departamental para atender eventos catastróficos ya sean ocasionados por desastres naturales como por la acción humana.

La estrategia de trabajo original, muy ambiciosa, recientemente tuvo que adecuarse, de común acuerdo, a nuestras reales posibilidades y en la misma se prevé, previa aprobación de los Intendentes Municipales, la conformación de un equipo interinstitucional en cada departamento, que integran los Centros Coordinadores de Emergencias Departamentales (CECOED) con el objeto de consolidar los sistemas de manejo y control de operaciones de emergencia, incluyendo la elaboración de procedimientos conjuntos de los CDE, con instalaciones apropiadas y equipamiento básico que sería proporcionado por HAP.

Los plazos previstos para los primeros 5 Departamentos serían de 12 meses, pudiendo alcanzar excepcionalmente a 18 meses, y los 14 restantes se preverían posteriormente acorde al avance y consolidación del SNE en Uruguay.

Alcanzar estos objetivos en los plazos previstos determinan un importante esfuerzo, pero ello significará un firme avance en la consolidación del SNE y los CDE, verdaderos motores operativos en la coordinación de esfuerzos para entender en la prevención y respuesta de cualquier evento catastrófico.

 

Ñ.- Convenios Tecnológicos.

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a – En el marco de la Estrategia de "Gestión de Riesgos" encarada por la Dirección Técnica y Operativa Permanente del Sistema Nacional de Emergencias (DTOP/SNE), se han realizado coordinaciones con diferentes organismos tanto nacionales como internacionales, para concertar un Sistema de Alerta y Monitoreo de Incendios Forestales (SAMIF) que permita a la Dirección Nacional de Bomberos (DNB) como Institución responsable del combate de estos eventos adversos, contar con una herramienta eficaz, tecnológicamente avanzada y en tiempo adecuado, para obtener una alerta temprana en casos de probables siniestros, así como también una vez verificados los mismos, emplear un sistema de información geográfica actualizado que le otorgue ventajas comparativas muy importantes en la administración de sus recursos humanos y materiales para estas emergencias.

bInstituciones participantes.

  • Dirección Nacional de Bomberos (DNB) - Ministerio del Interior

  • Dirección General de Recursos Naturales Renovables (DGRNR) - Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca

  • Dirección General Forestal (DGF) - Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

  • Servicio de Censores Remotos de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) - Ministerio de Defensa Nacional

  • Dirección Nacional de Meteorología – (DNM) - Ministerio de Defensa Nacional

  • Dirección Nacional de Hidrografía (DNH) – Ministerio de Transportes y Obras Públicas

  • Sociedad de Productores Forestales (SPF) (Asociación Privada)

c - El Protocolo correspondiente ha sido aprobado con fecha 19 de enero de 2005 por el Poder Ejecutivo.

Finalizando, desde su creación el Sistema Nacional de Emergencias, en cumplimiento a los cometidos que le han asignado, ha procurado coordinar acciones y sistematizar procedimientos con los Organismos Públicos y Organizaciones No Gubernamentales con la finalidad de aprovechar de la mejor manera posible los siempre escasos recursos disponibles con el objeto de prevenir o atender rápida y eficazmente las coyunturas de emergencias, crisis o desastres que puedan afectar en forma significativa al país, sus habitantes o bienes de los mismos.

Sin embargo, al no presentar grandes o frecuentes eventos catastróficos salvo algunas inundaciones, incendios o accidentes importantes, nuestros habitantes no le han prestado la debida atención a los mismos y se han tornado, escépticos y por tanto, se han despreocupado de observar las más elementales medidas tendientes a la prevención o mitigación del riesgo.

En consecuencia, lograr una mayor receptividad de la población y que la misma tienda a generar y desarrollar una actitud vigilante, comprometida y solidaria con respecto a la prevención y mitigación del riesgo en eventos catastróficos, es a nuestro juicio, un objetivo sustancial del Sistema Nacional de Emergencias. Pero, ello significa un cambio de conducta en la población y somos concientes, que tales metas no se alcanzan con aspiraciones voluntaristas; sin duda, requiere una tarea clara, definida, metódica y por sobre todo, una constancia que no se arredre ante los inconvenientes que obviamente surgirán en este largo camino hacia la optimización de los procedimientos tendientes a transformar al Sistema Nacional de Emergencias en una herramienta útil e indispensable para el país.


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