La estación otoñal, además de brindarnos una paleta riquísima de amarillos, naranjas, ocres y marrones; nos trae, a quienes trabajamos en y con el tránsito, una serie de condicionantes que hay que valorar, para circular sin consecuencias a lamentar.
En el caso de ciclistas y motociclistas ya hay que circular visibles y bien protegidos con buen tiempo; por lo que en época de lluvias hay que reforzar las medidas ya que conducir empapado, con frío o incómodo es muy peligroso.
La Unidad Nacional de Seguridad Vial aporta una serie de recomendaciones para minimizar el potencial riesgo de siniestros viales en condiciones de lluvia o con suelo mojado, y con las que deberemos convivir por una temporada.
La lluvia modifica las condiciones de seguridad en lo relativo principalmente a los siguientes factores:
• Relación de adherencia entre los neumáticos y la superficie de rodadura.
• Reducción de la percepción visual de otros conductores de vehículos.
• Reducción de la percepción visual propia.
• Reducción de los campos de visión.
• Dificultad ergonómica, para el caso de ciclistas y motociclistas.
Ante la presencia de lluvia, recomendamos a los conductores 15 medidas de prevención:
• Algo muy sencillo de asumir en caso de lluvia, es bajar la velocidad de circulación, como mínimo en un 20% o lo que sea necesario para mantener un margen de seguridad.
• Incrementar la distancia de alcance (longitudinal) de seguridad respecto a otros vehículos. Podemos vernos obligados a frenar imprevistamente por el vehículo que nos precede. A su vez, es posible que éste tenga los cristales empañados y por tanto no seremos muy visibles para él.
• Incrementar la distancia lateral de seguridad. En las maniobras de adelantamiento nos alejaremos más del vehículo adelantado y evitaremos, en la medida de lo posible, su campo de proyección del agua evacuada por sus neumáticos.
• Para los usuarios de casco, es importante evitar el vaho en el interior del mismo, dejando una leve luz en la visera para que corra el aire y compense las temperaturas interior y exterior.
• Es recomendable levantar siempre la pantalla del casco, a la hora de incorporarse a determinadas vías, a los efectos de garantizar una mejor percepción visual.
• Con las maniobras y los frenos debemos actuar de manera progresiva. La mejor técnica es la anticipación, para lo que incrementaremos la atención y reduciremos la velocidad, que junto con la distancia de seguridad ya comentada, nos dará tiempo y espacio de reacción. Así mismo, tomaremos las curvas con precaución y utilizando la guiñada (pica pica).
• Tendremos especial precaución con las marcas viales (pintura deslizante) ya que mojadas -en su mayoría- potencian el riesgo de falta de adherencia. Peligroso para motos cuando estas pinturas viales van en el mismo sentido de la circulación. En los casos de necesidad de circular por encima de ellas, lo haremos con la moto en vertical y muy suavemente sin utilizar ni el acelerador ni el freno.
• En época de lluvia se crea una película de agua por encima del asfalto, lo que provoca que estemos a merced de la inercia. Es fundamental atender esta problemática teniendo los neumáticos en buen estado, con un dibujo claro, bien marcado.
• Motociclistas: ojo con las maniobras de giro. Se debe conducir con suavidad evitando inclinar mucho la moto en las curvas ya que los neumáticos no tienen la misma adherencia que en seco.
• Nunca confiemos en un charco en la carretera, puede que debajo del mismo esté un hoyo que no esperamos. Otro problema de los charcos es que si los pisan los vehículos que vienen en sentido contrario pueden salpicarnos, de forma que, por momentos, perdamos la visibilidad.
• En caso de que su vehículo derrape, no trate de frenar de golpe ni tampoco gire hacia el lado contrario. Deje de acelerar suavemente y deje que su vehículo recupere la tracción.
• De ser posible, evitemos en tiempos lluviosos, circular tramos extensos durante la noche.
• Circular con las luces encendidas, ayudará a los conductores que vienen de frente a percibirnos. Recuerde que la visibilidad se reduce, producto de la lluvia.
• La lluvia hace disminuir la amplitud de percepción del oído, lo cual genera que las personas que van caminando no tengan noción de las distancias. Por otra parte, muchas veces al llover, los peatones corren despavoridos huyendo en busca de refugio. Este es otro tema para prestar más atención a la hora de manejar bajo la lluvia. Tener cuidado al cruce de los peatones.
• Con lluvia o con sol; con calor o frío: nunca bebemos absolutamente nada que contenga alcohol previo a conducir. Sin ninguna duda, siempre habrá alguien que quiere que regresemos sanos y salvos a casa.