Año Florencio Sánchez
MEC organiza actividades para recordar
al dramaturgo uruguayo más destacado del Siglo XX
Es obligación del Estado rendir
homenaje a nuestro patrimonio material e intangible, afirmó
el Director de Cultura, Hugo Achugar. Como "forma de
preservar la memoria y contribuir a la difusión" de
nuestros valores culturales, el Ministerio de Educación y
Cultura organizará actividades durante el resto del año, en
el marco del ciclo "Sánchez es Uruguay", en memoria del
dramaturgo fundador del teatro nacional y rioplatense.
Florencio Sánchez falleció en Milán, un
7 de noviembre de 1910. Cien años después, el Ministerio de
Educación y Cultura, a través del Instituto Nacional de
Artes Escénicas, organizó un calendario de actividades,
dispuesto para difundir su obra. Esto "es una obligación
del Estado", según el Director de Cultura, Hugo Achugar,
"para contribuir a hacer conocer y respetar nuestros
valores y, además, porque la sociedad uruguaya tiene que
acostumbrarse a identificar y mantener aquellos valores
culturales que nos hacen ser lo que somos".
Sobre el dramaturgo, Achugar indicó que
Florencio Sánchez es la figura fundante del teatro nacional
y rioplatense. "Es una personalidad de alcance nacional y
regional, que retrata un momento histórico, nuestra
idiosincrasia y aún más allá. Tanto es así que una de sus
obras – M’hijo el dotor- acuña un concepto que por décadas
identificó las aspiraciones y sueños de la sociedad
uruguaya. En ese sentido, entonces, es una figura que marca
buena parte del imaginario nacional".
Las actividades que organiza la
Dirección de Cultura comienzan el 14 de julio en el Atrio
Municipal, con la primera etapa de la exposición "Florencio
Vivo", donde se presentarán al público objetos personales
del dramaturgo. Esta muestra cerrará en diciembre, luego de
recorrer todo el país.
En el mes de mayo abrirán las
inscripciones para participar de la convocatoria de ficción
radial "La voz de Sánchez", con premios por cien mil pesos.
En agosto se realizará la "Fiesta Sánchez", una celebración
orientada a la comunidad teatral. El "Recorrido Sánchez"
presentará los lugares vitales del escritor, a través de un
paseo turístico. Además, el programa de fortalecimiento a
los grupos teatrales independientes y sin sala abrirá una
categoría nueva, en la cual los interesados deberán
presentar obras del dramaturgo o relacionadas con Florencio
Sánchez.
El autor nació un 17 de enero de 1875,
en Montevideo, pero su infancia transcurrió en Minas,
ciudad donde también comienza a escribir artículos
periodísticos. Participó de la Guerra Civil del ’04,
defendiendo las posturas de Aparicio Saravia, pero se alejó
del conflicto antes de su fin y renegó de las divisas
tradicionales.
Se trasladó a Rosario, Argentina, para
desarrollar su profesión como periodista. Antes de
trasladarse a La Plata, estrenó sus dos primeras piezas,
"La gente honesta" y "M’hijo el dotor", que lo colocaron
inmediatamente como uno de los dramaturgos más importantes
del momento.
En seis años presentó 22 obras que
incrementaron su prestigio en el Río de la Plata. El
Presidente de la República Claudio Williman lo encomendó a
una misión especial en Europa, a finales de 1909. Allí lo
encuentra el ciclo fatal de la tuberculosis y muere en
Milán, el 7 de noviembre de 1910. La crítica sostiene que
la obra de Sánchez es popular, crítica y fundadora de un
teatro nacional. Tampoco se olvida de su compromiso
anarquista y sindicalista.
Su testamento pronuncia: "si yo muero,
cosa difícil, dado mi amor a la vida, muero porque he
resuelto morir. La única dificultad que no he sabido vencer
en mi vida ha sido la de vivir. Por lo demás, si algo puede
la voluntad de quien no ha podido tenerla, dispongo:
primero, que no haya entierro; segundo, que no haya luto;
tercero, que mi cadáver sea llevado sin ruido a la
Asistencia Pública, y de allí a la Morgue. Sería para mí un
honor único que un estudiante de medicina fundara su saber
provechoso para la humanidad en la disección de cualquiera
de mis músculos." Sus restos llegaron a Montevideo el 21 de
enero de 1921 y descansan en el Panteón Nacional.