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11de abril, 2008

Niños y adolescentes

INAU en la búsqueda de contextos familiares afectivos para que la internación sea el último recurso
Con la creación de más centros CAIF y juveniles y 667 convenios firmados desde 2005, INAU renueva sus objetivos. De esta forma, la internación se visualiza como último recurso y se procura captar entornos familiares favorables para los niños. En el Instituto se registran 50 adopciones por año por existir desencuentros entre expectativas de las familias y perfil de los niños que están en situación de abandono en los Hogares.

El Director del Instituto del Niño y del Adolescente del Uruguay (INAU), Jorge Ferrando, expresó que se incorporaron al organismo más de 200 funcionarios a partir del año 2005, mediante concurso público.   

De acuerdo a lo planteado en la Memoria 2007, un total de 3.700 personas son funcionarios de la Institución. En 2005, eran 3.500, con una edad promedio de 49 años, media que disminuyó y que mejoró el perfil del personal que atiende en forma directa a niños y adolescentes.

El Jerarca, indicó que en 2008 se realizaron concursos -algunos aún en proceso- con la finalidad de incorporar educadores, psicólogos, trabajadores sociales para poder dotar a los servicios de personal joven.

La institución busca que con los nuevos ingresos y junto a los funcionarios que tienen más años en la Institución se registre un traspaso necesario de conocimiento, vital para la organización, que necesita acompañar experiencia con ideas e innovación en los procedimientos.

En ese marco, también, coexisten aproximadamente 340 "cuidadoras" que cumplen con alternativas familiares, programa en donde se está buscando incorporar cambios sustantivos.

Ferrando, definió a la "cuidadora", como una persona, generalmente mujer, que postula para tener chicos a su cargo que han vivido en situaciones de abandono por parte de su grupo familiar original.

Esa persona cobra un subsidio por cada niño atendido y recibe un apoyo por alimentación. Esta modalidad está desarrollada en todo el país. En ese contexto, INAU procura captar a matrimonios con entorno familiar que anhelen  tener a cinco o seis niños a su cargo, en un local que la Institución proveerá.

También, se promoverán otras modalidades de apoyo parcial, que promuevan la presencia de familias, conjuntamente con funcionarios de INAU para estar junto a los niños.  

El Director, afirmó que se están pensando una diversidad de herramientas, que también se desarrollan en otros países,  como la modalidad de "acogimiento familiar" de modo de que la cuidadora sea el último recurso y para cuando no hayan sido exitosas otras posibilidades de apoyo familiar.

Eventualmente, la Institución busca captar otros tipos de familias trabajadoras y/o profesionales, en el entorno de cooperativas de viviendas que pueden tener una vocación solidaria o de apoyo social y estar dispuestas a tener a su cargo niños y adolescentes durante parte del día o los fines de semana.

De este modo, se están desplegando nuevas herramientas, aseguró el Jerarca, "porque existen ricas experiencias a nivel internacional que promueven a la internación  como último recurso".

En cuanto a las adopciones, Ferrando indicó que en un año se registran promedialmente aproximadamente 50 trámites y que se está tratando de agilitar algunos trámites. No obstante, afirmó que existe un desencuentro entre las expectativas de las parejas que quieren adoptar y los niños que están en condiciones de abandono.  

Explicó que normalmente, las parejas buscan bebés recién nacidos o de pocos meses, y en la Institución se encuentran pocos niños con las edades requeridas, los cuáles fueron dejados por madres que no pueden hacerse cargo de su crianza.

El Jerarca, manifestó que en general, los niños que están en Hogares de INAU con poco o casi nulo vínculo familiar, son de dos años en adelante, "que pueden tener discapacidades" o problemas de salud porque sus madres eran adictas o tenían crisis psiquiátricas.

Ferrando, explicó que no siempre las parejas que quieren adoptar aceptan niños con dificultades porque no se sienten capacitadas para hacer frente a esa situación.

De esta forma, dijo que fundamentalmente al desplegar nuevas opciones se están buscando mecanismos intermedios -que no necesariamente pasan por la adopción- pero quizás existan familias que estén dispuestas y con ganas de atender niños.

En ese contexto, afirmó que "si no se consiguen niños en adopción de acuerdo a sus expectativas", quizás las familias puedan ofrecer cuidados, afecto, atención o recreación a niños que los necesitan.  

En este aspecto,  vale la pena insistir porque se registra una constante crítica al INAU, dijo Ferrando, y agregó que se dice por parte de la población que "cómo que habiendo tantos niños abandonados y no se dan en adopción". Así, afirmó que el tema clave es la expectativa del que adopta que pretende tener niños pequeños y sanos.

En cuanto a los Centros CAIF, el Jerarca, subrayó que los convenios  aumentaron porque se están promoviendo planes para expandir los servicios con el objetivo de abrir nuevos, conveniar con Intendencias y con MEVIR con el objetivo de construir más sedes. 

En ese sentido, se registraron acuerdos con la Intendencia de Paysandú por el cual se integran a la modalidad de CAIF, ocho centros comunitarios que administraba la Comuna.

También, se implementó un acuerdo con la Comisión Administradora del Palacio Legislativo por el cual, su guardería donde había solamente hijos de funcionarios, se habilitó como centro abierto a los niños de la zona.

En ese marco, se refrendaron una serie de convenios con la apertura de más de 18 centros CAIF. Además, se trabaja bajo la modalidad de convenios en Club de Niños, Centros Juveniles y otros tipos de programas. Básicamente se la tarea consiste en aumentar la cobertura para más de 1.000 niños, y unos 500 cupos en centros juveniles en el próximo año.

En ese contexto, se trata de mejorar la calidad de las propuestas, situación que implicó un progreso en el pago de los convenios. Explicó que cuando asumió el Directorio actual se encontró con el planteamiento de que existían  asociaciones que tenían muchas dificultades para mantener su trabajo porque recibían poco dinero y la gente se iba.

De esta forma, instalados los Consejos de Salarios se fueron estableciendo los sueldos y/o categorías y de acuerdo a ello se fueron ajustando los convenios. Esta situación también se define para otras modalidades, dijo. Ferrando, precisó que fue necesario, en muchos casos, definir cuál sería el equipo humano mínimo necesario para trabajar y también visualizar la calidad de las propuestas, junto a la mejora de los pagos que se realizan por niño atendido, situación en la que se trabaja desde el año 2006.

Estas definiciones aseguran una mejor calidad en los servicios, complementariamente se han asignado más supervisores en los convenios, además de programas de formación, afirmó.

A enero de 2008, INAU rubricó 667 convenios, de los cuales la mitad son con  Centros CAIF y el resto con Hogares para niños y adolescentes, la mayoría son con Clubes de Niños, Centros de Atención a niños, adolescentes y adultos en situación de discapacidad.

INAU atiende aproximadamente 600 mayores de 18 años con discapacidades "porque el Instituto tiene la responsabilidad de hacerse cargo del sustento hasta tanto se generen alternativas que permitan la autonomía de ese joven" porque cuando la discapacidad es muy severa es muy difícil que las familias puedan hacerse cargo de toda la infraestructura necesaria.

 También, el Instituto mantiene convenios con clínicas de atención psiquiátrica donde se atienden situaciones vinculadas a consumo problemático de drogas que requieren internación.

En ese marco, INAU posee acuerdos con diferentes clínicas de atención y a su vez en el área de adicciones cuenta con un plan para abrir algunos centros junto al Ministerio de Salud Pública (MSP) y con Intendencias Municipales.

En ese marco, en el departamento de Maldonado se abrió un centro en convenio con la ONG "Tamarises". Se está proyectando en Montevideo, el hogar sanitario que estará vinculado a adolescentes en situaciones de calle y de crisis, en el cual tendrán un lugar de internación para luego seguir con atención ambulatoria.

Esta en funcionamiento el Portal Amarillo, mediante convenio con MSP y se está completando un equipo técnico para trabajar en un centro de adicciones en San José para los cuales se están terminando los concursos de selección de personal.

Además, mediante convenio con MSP se tendrán camas disponibles en el Hogar Español, donde se realizan obras para albergar pacientes con problemas psiquiátricos.

Asimismo, con la Junta Nacional de Drogas (JND), MSP y Suprema Corte de Justicia se instrumentó una unidad denominada Dispositivo de Asesoramiento y Diagnóstico, la cual funciona en el Hospital Maciel con el objetivo de atender adolescentes derivados por los Jueces por consumo de estupefacientes.

El Jerarca dijo que es necesario situar en la perspectiva de la opinión pública las distintas problemáticas que viven los niños y los adolescentes -en general a consecuencia de los adultos-.

En ese sentido, alegó que se victimiza a los jóvenes por el tema de las adicciones, por infracción a las Leyes, por la prostitución infantil, pero en realidad son todos sistemas que se sostienen en el actuar de los adultos, que en muchos casos lucran o realizan negocios utilizando a los menores.

En ese contexto, existe un programa a nivel de la frontera con Brasil que forma parte de un convenio más amplio de los cuatro países del MERCOSUR para trabajar en la temática explotación sexual y comercial.

Aseguró, que todavía en nuestra sociedad no se tienen datos cualitativos y cuantitativos de situaciones de violencia y la verdadera dimensión del problema del maltrato que se efectúa en el entorno privado de las propias familias.

Así, dijo que por un lado, INAU propone la inserción, la vinculación y el desarrollo de los niños en su grupo familiar, pero por otro lado, encuentra que muchas veces, los grupos familiares no brindan sostenimiento afectivo a los niños. Indicó que esa situación atraviesa todas las clases sociales y tiene que ver, también, con el proceso de transformaciones en los que se encuentra el Instituto.

Ferrando, dijo que existen distintas acciones que son parte de la realidad de todos los niños y adolescentes y no sólo a los más pobres.

Dijo que las situaciones de maltrato y de abandono de niños y niñas se registran en los hogares con menores que pasan muchas horas del día solos. También, cuando en la relación con sus padres no existe una vinculación de juegos y sí afectos que se mediatizan a través de artículos de consumo, "de comprarle objetos como la computadora o las golosinas, para que los niños estén contentos y así sustituir vínculos más profundos".

Ante esas situaciones, INAU debe realizar campañas de sensibilización, explicó diciendo que la temática es de la discusión que se registró en la población con respecto a la Ley contra el maltrato en el ámbito doméstico o "coscorrón".

Asimismo, explicó que éstas temáticas ponen sobre la mesa la convivencia ciudadana y "qué hacemos todos en los distintos niveles cuando nos toca promover condiciones de vida más dignas".

Ferrando, sostuvo que le asusta cuando percibe que todas las tardes la televisión dedica horas a programas intrascendentes. En ese marco, indicó que a fines de noviembre se realizó en el Prado un encuentro de los CAIF de todo el país con 3.000 participantes y prácticamente no obtuvo difusión en los medios de comunicación.

El Jerarca, manifestó que esas situaciones "nos tienen que interpelar a todos, qué valores estamos promoviendo, qué cosas estamos mostrando, difundiendo o dando a conocer que nos ayuden a generar formas de convivencia más saludables".

En ese contexto, agregó que es necesario no quedarse en temas intrascendentes o en visualizar qué le pasa al otro, sino distinguir que está aportando cada persona en su grupo familiar, en el barrio, en las relaciones cotidianas para que los niños y niñas vivan mejor.

De esta forma, expuso que este no es solo un tema de cuánto dinero recibe el INAU o cuántos clubes de niños o cuántos centros juveniles crea, sino que hace al trabajo de difusión que realizan los medios de comunicación.

Ferrando, subrayó que también en los debates que se realizan en la sociedad, -muchas veces- los intereses de los adultos relegan y dejan de lado la visualización de las necesidades y las expectativas, los proyectos y las formas de apoyo de la autonomía de "nuestros" niños.  

   
 
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